domingo, junio 17, 2007

Comida a domicilio.

Encontré en el buzón una propaganda de esas de restaurante chino. Estaba sola en casa y no me apetecía hacer la cena.
“comida a domicilio, pedido mínimo ocho euros”
-¿por qué no? Hace mucho que no como en un chino, a lo mejor han cambiado la comida y no me he enterado. A lo mejor hacen la comida más al estilo de su país.
Tomé el teléfono y hice el pedido.
Esperé, esperé, paso una hora y seguí esperando.
-vaya, no me di cuanta de preguntarle si sabía donde estaba la dirección de mi casa. Debí hacerlo y explicárselo por teléfono. Pensé.
Seguro que se ha perdido, me lo imaginaba por ahí con la moto, mientras mi comida se enfriaba y mi hambre se pasaba.
Entonces oigo el timbre, pero al chico se le ocurrió picar en varios sitios a la vez, así que no pude abrirle porque el sistema hace que si llamas a mas de un timbre se bloquee, es algo así como el antispam del microlabi, creo que se llama así, o es videoportero o como se diga.
Decido asomarme a la ventana para decirle que llame solo en mi piso que sino no le puedo abrir. Y me lo encuentro al lado de la moto, con el casco puesto, el mapa extendido y una pareja al lado ayudándole a buscar la dirección de mi casa.
-es aquí!, grito desde la ventana
Los tres miran sorprendidos. Luego le grito al chino en su idioma.
-Llama solo a mi piso, sino no te puedo abrir!!.
El chino se queda con la cabeza mirando hacia arriba intentando reconocerme. Los españoles se quedan mirando también como preguntándose, ¿estará aprendiendo chino a base de hacer pedidos de comida a domicilio?
Cuando el chico llega arriba, me dice.
–hola profesora, yo ya había estado antes en tu casa, ¿te acuerdas? Cuando me ayudaste a rellenar mis papeles para solicitar mi residencia.
no me acuerdo muy bien de quien es, pero tampoco en ese momento me apetece ponerme a recordarlo.
-ah, vale. le digo mientras le cojo la comida, que parece que ya se había olvidado que venía a traérmela. Insiste en no cobrarme y yo insisto en pagarle hasta que lo consigo.
Pero antes de que pueda despedirme y cerrar la puerta para ponerme a cenar a las once y media de la noche, me dice.
-espera, es que quería preguntarte, verás yo quería solicitar ………………………bla, bla, bla.........me cuenta las malas condiciones de su trabajo, la necesidad que tiene de alquilar un piso para poder tramitar que su mujer venga a vivir con él.
No quiero ser descortés pero no puedo más y le digo. Mira lo siento, si quieres me lo cuentas otro día y en otro momento. Porque yo solo quería cenar y se me ocurrió pedir a este restaurante…………..y…………..bueno.
Finalmente y por fin se fue y yo dejé la comida en la cocina, se me había quitado el hambre y las ganas de comer. Nunca se me había ocurrido este método de hacer dieta. Aunque creo que mejor no lo repito.

1 comentario:

fabi barria dijo...

Hola!!! me encanta tu blog, cuantas cosas interesantes. Vivo en Buenos Aires, y me estoy preparando para ir a vivir un tiempo a China. Me he pasado un buen rato leyendo todo y estoy de lo mas feliz viendo todo esto. Te mando un fuerte abrazo y espero que estes muy bien en compañia de tu familia.